NTICX-Ciudadanía digital

 Ciudadanía digital y Netiquette



Se define como netiquette al conjunto de reglas de buena educación para interactuar online con otros usuarios de Internet. Estas reglas se extienden y se adaptan también a la utilización de telefonía celular.  Diez reglas útiles de Netiquette:

1-      Pensar que, más allá de lo instantánea o diferida en el espacio y el tiempo que sea esa comunicación, el que está del otro lado es un ser humano. Por lo tanto, todas las normas que tengamos incorporadas previas al uso de la tecnología son las que habremos de aplicar en estos nuevos espacios de comunicación.

2-       Esta regla deriva de la anterior, e implica preguntarse “¿Le diría esto a una persona si la tuviera frente a frente?” Si la respuesta es no, ya sabemos que no debemos enviar ese mensaje o, al menos, no deberíamos hacerlo en esos términos. La red genera anonimato, y en esa medida, puede generar en mucha gente la sensación de impunidad. Es como si el conductor de un auto, al estar atrincherado en un dispositivo que lo protege del mundo que lo rodea, insultara a los demás, hiciera públicos gestos obscenos, cometiera infracciones, etcétera.

3-       Todo en Internet queda registrado. No poca gente ha tenido problemas laborales, o como alumno en una institución educativa, por haber escrito mails o mensajes instantáneos, producto de situaciones personales comprometidas, y haberlos enviado por error o como consecuencia de un momento de enojo. Este tipo de acciones produce reacciones adversas, de las cuales hay que hacerse responsable. 

4-       Sea ético: Si utiliza un texto ajeno, cite la fuente. Si va a seleccionar una imagen que tiene copyright, pida permiso para incluirla en su propia publicación. O busque una imagen que esté bajo una licencia de uso tal que, citándola debidamente, pueda ser incluida sin una autorización especial.

5-      Ubíquese en el ciberespacio, y reconozca las normas particulares relacionadas con cada dominio. Sea cual sea el sitio Web por el que navegamos, debemos guardar la formalidad necesaria al momento de, por ejemplo, llenar un formulario de consultas.

6-      Respete el tiempo de las otras personas, e incluso sus facilidades de conectividad. Durante las sesiones de chat, es frecuente que uno esté conversando con usuarios que tienen problemas de conectividad o que, por razones personales o laborales, tienen que atender cuestiones impostergables mientras están conectados. Hay que ser tolerante y esperar las respuestas.

7-       No reenviar mails a los demás sobre temas generales, sobre todo si involucran el envío de archivos adjuntos. Muchos mensajes de correo electrónico hablan de situaciones penosas, como la necesidad de medicamentos, o son absolutamente falsos, sólo tienen la intención de acumular información de usuarios para armar bases de datos. Los archivos adjuntos entorpecen el tránsito fluido de la información a través del servidor y, si se trata de archivos muy pesados, pueden impedir que sí ingresen a la casilla de correo aquellos mensajes útiles que el usuario desea recibir.

8-       Escriba correctamente sus mensajes y utilice sus conocimientos y su sentido común para elaborar un contenido, así se trate de un tema general. Es necesario evitar, por ejemplo, las faltas de ortografía y el uso exclusivo mayúsculas en un mensaje. Esto último puede ser interpretado como un imperativo. También es imprescindible opinar con fundamento sobre el tema del cual se habla, por ejemplo, en un foro de discusión, una red social o un medio de comunicación (diarios, por ejemplo), después de haberse formado una idea cabal sobre lo que se habla. Expresar las ideas con respeto y tolerancia; jamás descalificar a otro porque piensa distinto a nosotros.

9-      Respetar la privacidad de los demás. Así se tenga a acceso a información de otras personas, sea por la circunstancia que fuera, hay que ser discreto en la Web y no hacerla pública. Las prácticas de acoso cibernético (conocido por cyberbulling, el término que lo define en inglés) constituyen una acción desagradable que causa mucho daño a la persona destinataria. A veces está basada en información real, y muchas otras veces en calumnias y difamación.

10-  No abuse de su poder. Hay usuarios que cumplen funciones de moderadores o administradores de grupos de discusión, blogs, wikis, etc., y que en lugar de hacer un uso serio y equilibrado de su perfil preferencial, abusan de sus atribuciones y no permiten, por ejemplo, que alguien con quien están en desacuerdo haga comentarios, o eliminan publicaciones de otros miembros de esos ámbitos. Estas prácticas no se condicen con el espíritu de la Web 2, como espacio de construcción de disenso, desde una perspectiva democrática y colaborativa.

 

 

Netiquetas y uso responsable de Internet

La navegación desde edades tempranas es muy latente y su contraparte, los adultos mayores, están cada día más interesados en la conexión virtual. Ante esta realidad, es preciso conocer las ventajas, retos y peligros que existen cuando los ciudadanos ingresan a la web.

Los internautas deben lograr el reconocimiento del “otro” como un individuo diferente, que merece respeto y del cual pueden aprender otras formas de concebir al entorno digital, tienen que entender los derechos y responsabilidades adquiridos al ingresar a cualquier dispositivo y aplicación y a través de ello tomar decisiones que no afecten a la comunidad.

 

En la actualidad el papel de los internautas cambió, ahora son “prosumers” sujetos en la capacidad de consumir y generar contenidos y por ello la importancia de la corresponsabilidad para recibir y emitir opiniones, empezando desde las normas básicas de convivencias en los entornos sociales y digitales. El respeto hacia el otro empieza por “identificar qué acciones me perjudican a nivel personal y como tal qué actividades pueden ser nocivas para otras”. En este aspecto la “netiqueta” (adaptación de las reglas del mundo real al digital) es el camino para construir buenos ciudadanos. Entre este conjunto de normas de comportamiento se señalan los siguientes:

 

·         Respeta la privacidad y los deseos de las otras personas

·         Piensa antes de publicar

·         Crea ambientes amigables

·         Identifica cuándo utilizar espacios públicos y “privados”

·         Usa de manera correcta las palabras, signos, mayúsculas y emoticones

·         Modera críticas y comentarios

·         Utiliza los sistemas de denuncia y reporte si fueran necesario

·         Sé responsable de tus actos.

 

“Todo lo que sale en Internet es público” : Generar mecanismos y líneas de comportamiento acorde a las normas establecidas hace un “ciudadano de bien” y contribuye en la construcción de la “reputación digital” que se traduce en la percepción pública de una persona, organismo, empresa, etc., es una carta de presentación y se ha dicho cientos de veces “la primera impresión nunca se olvida”. Es erróneo pensar que el contenido generado se cierra en los círculos sociales establecidos, existen fugas de información y cada sujeto es proclive a este percance. Además, los contenidos temporales como los estados de WhatsApps, historias de Instagram, Facebook y/o shorts de YouTube no desaparecen al culminar su tiempo, la duración y alcance de estos puede llegar en algunas ocasiones  a lugares y personas inadecuadas. Tener en cuenta:

 

·                        Crea perfiles de redes sociales con información responsable

  • Configura la privacidad y seguridad de cada red
  • Genera una participación  responsable en la red
  • Conoce dónde pedir ayuda en caso de requerirse

La participación en el mundo digital es ineludible, en este sentido,  el control de las acciones no debe verse como una coerción de los derechos de libre expresión, al contrario, se motiva la participación equitativa siendo la premisa la empatía y el respeto  mutuo durante la navegación y la interacción. A la par, los usuarios deben aprender a diferenciar los espacios públicos y privados dentro de la red, entender dónde terminan sus derechos y donde comienzan los de los demás.  Todos contribuimos a la cimentación de un espacio donde internet pueda ser mediante su uso responsable. Las personas informadas sobre las situaciones de riesgo, medidas preventivas y cuidado del otro, pueden considerarse plenos ciudadanos digitales capaces de disfrutar de sus derechos en connivencia con los derechos ajenos.

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